martes, enero 10

Palabras, signos, símbolos...

Bueno, pues el final del viaje a Cuba fue un poco decepcionante, porque me robaron la cámara de fotos. Las que he podido poner han sido de amigos y conocidos. Así que estaré una bonita temporada sin poner demasiadas fotos...no me importa, adoro las palabras.

Enrealidad adoro las grafias, me encantan los símbolos. Las palabras son más sencillas porque si no la entiendes buscas en el diccionario, pero una ecuación matemática...pongamos el principio de incertidumbre de Heisenberg:


DDx > h


Esta ecuación encierra un montón de conceptos, ideas novedosas: el observador afecta al experimento: es parte inherente de el; en el mundo microscópico los fenómenos son probabilidades: nada es o no es, puede serlo; la indeterminación es una constante universal (h, la constante de Planck): algo que sirve en la tierra o en el lugar más alejado del universo que podamos imaginar; los electrones o cualquier partícula no son ni una onda ni una partícula, si no algo que puede comportarse de una manera o de otra...es la danza de Shiva: la energía y la matería son y no son, están en varios sitios a la vez...todo es posible dentro de unos flujos y reflujos inevitables.

La ecuación en si misma encierra una belleza increible, aunque parezca una enfarragosa ecuación matemática: un producto escalar de diferencias entre el momento (p=masa por velocidad) y la posición (x) y es una desigualdad.

O los pictogramas, ideográmas y fonogramas chinos. Donde un simbolo que asemeja solo dos piernas en movimiento representa persona. El mismo simbolo encerrado en un cuadrado es ¨prisionero¨. Un arbol en cambio es un pictograma con un dibujo más estático, dos repetidos ya representan el el bosque.



El mundo en el que vivimos está lleno de simbolos.

La publicidad abusa de ellos para engatusarnos...y nos machacan con mensajes subliminales: la belleza, la eterna juventud, el éxito, la clase, el placer, la armonía de la naturaleza y el mundo, entre otros muchos valores, se utilizan por la publicidad para vender un universo simbólico asociado a los productos. En la publicidad no se vende un producto: se vende felicidad a través del hedonismo consumista.

Cuando llegan los anuncios quito el volumen y evito mirar la televisión. No me gusta sentirme manipulado.

3 comentarios:

Cris dijo...

Hum... es una pena lo de tu cámara, lo siento. Me hubiera gustado ver más fotos.

Por otro lado, a mí me enganchan los símbolos. Los ideogramas japoneses, los pictogramas... siempre me ha asombrado la capacidad de condensación de ideas que tienen los orientales para plasmar en un sólo símbolo lo que nosotros no podemos expresar con varias palabras.

Y sí, yo permanezco ahí cuando llega la publi. Tampoco me gusta sentirme manipulada, pero me gusta mucho menos sentir que soy una cobarde y que no lo afronto, así que me gusta quedarme y asumirlo como un pequeño reto mental. A ver quien puede mas ;)

(Asombrosa la fórmula, no la conocía)
Besos.

El mundo de Augusto dijo...

Gracias Cris!!
Aguanta los mensajes de la publi! resiste! bueno, yo estoy en pleno proceso de desintoxicacion de la tele y cada vez le hago menos caso:ahora mismo la tele está en el pasillo: primero la basura, luego la tele, después la bombona de butano y sucesivos trastos ordenados por orden estricto de inutilidad.

Es increible lacantidad de tiempo que ganas cuando dejas de ver la tele.
Besos!

Marisa dijo...

A mí me gusta la publicidad como ejercicio creativo. Hay algunos anuncios estupendos llenos de colorido, creatividad,bien fotografiados...pero no veo la tele porque odio que me estén bombardenado constantemente con el mismo puto anuncio. Para verlo una vez, vale, pero joder, se pasan repitiendo. Así que sólo veo el Canal digital, películas y un montón de documentales de viajes.